
El Altiplano y las montañas se abren como un mundo que se recorre con calma y con respeto.
Dieter März nació el 24 de noviembre de 1941 en Gotha, Turingia. Durante los últimos años de la guerra creció cerca de Erfurt.
Estas 6 colecciones resumen el compendio de algunas de las fotografías de la colección de Dieter März categorizadas.
En el marco de las celebraciones por el centenario del colegio Alemán “Mariscal Braun” se realizó una exposición de las fotografías.
Dieter März
Llegó a Bolivia en 1968, donde desarrolló una profunda pasión por sus paisajes, su gente y su cultura. Fue un fotógrafo aficionado cuyo principal impulso fue documentar a través de sus viajes y su mirada curiosa. Con el tiempo, exploró el país con gratitud y sensibilidad. Su nobleza, su humor discreto y su generosidad dejaron una huella en quienes tuvieron la fortuna de cruzarse con él.


Valioso acervo fotográfico formado por más de 10.000 fotografías que nos acerca a 50 años de viajes por Bolivia.

El Altiplano y las montañas aparecen aquí no sólo como paisaje, sino como memoria, descubrimiento y asombro.
Una colección privada marcada por la fascinación de descubrir un país, de retratar lo nuevo, captar paisajes y personas.

La fotografía fue una experiencia profunda de contemplación.
Cada fotografía nace de esa relación íntima con el paisaje: caminarlo, observarlo sin prisa, descubrir en sus detalles una belleza que se revela.

El club Ayar Uchu permite reconstruir parte de la historia del volovelismo en Bolivia durante la década de 1970.
Un territorio de infinitas historias. Cada calle, cada mercado y cada esquina tiene su propio pulso, y él sabía reconocerlo.
Estas 6 colecciones resumen el compendio de algunas de las fotografías de la colección de Dieter März categorizadas.

Las iglesias y templos fueron una constante en su fotografía donde apreciaba belleza y patrimonio arquitectónico.

Una de sus pasiones fue recorrer en repetidas ocasiones ruinas y sitios arqueológicos como Tiahuanaco e Incallajta.

El Club Aéreo de Planeadores Ayar Uchu reconstruye parte de la historia del volovelismo en Bolivia, rescata la memoria de la aviación.

Le interesaban los detalles y la protección de las especies: un gesto, una forma de contemplar la naturaleza en su plenitud.

Una mirada que encuentra humanidad en lo simple y que convierte lo habitual en algo digno de ser recordado.

El Altiplano y las montañas se abren como un mundo que se recorre con calma y con respeto detrás de la lente del fotógrafo.